Te surge una duda y decides acudir al despacho de tu jefe, pero al abrir la puerta te encuentras con ¡un robot! Aunque pueda parecer una escena de una película de ciencia ficción, en el futuro los androides podrían ocupar puestos directivos.

Desde que en los años cincuenta del siglo pasado se iniciara la automatización de la industria, los puestos de trabajo manuales han sido los primeros en notar los cambios derivados de este proceso.

Sin embargo, en los próximos años los robots también formarán parte de la plantilla de las oficinas y ocuparán cargos directivos. La inteligencia artificial cada vez será más común y los trabajadores tendremos que acostumbrarnos a tener compañeros y jefes robóticos.

Por ejemplo, la filial británica de Telefónica ya cuenta en su plantilla con más de 160 robots que realizan en torno a medio millón de gestiones al mes. Además, tienen un retorno de la inversión del 650% y solo se necesita a cuatro personas para programarlos y realizar su mantenimiento.

¿Qué pensarías si tu jefe fuera un robot?

En términos generales, la mayoría de los trabajadores no están contentos con sus jefes y preferirían cambiar de superior.

Pero ¿estarían dispuestos a recibir órdenes de un robot? Aunque no podemos responder a esta pregunta, a continuación, te explicamos algunas de las ventajas y desventajas de estos jefes tan particulares.

Ventajas

Objetividad: las personas no podemos ser completamente objetivas y en muchas ocasiones de manera inconsciente tomamos decisiones subjetivas. En el caso de los jefes pasa lo mismo y provoca que los empleados se sientan víctimas de injusticias.

Por el contrario, los robots podrían realizar evaluaciones más objetivas basadas en aspectos cuantificables.

Análisis de la información: vivimos en la era de la sobreabundancia informativa y las personas, en ocasiones, somos incapaces de gestionar la multitud de datos disponibles. En este sentido, la empresa japonesa Hitachi introdujo un jefe-ordenador para buscar la mejor solución ante los problemas y dar instrucciones a los empleados sobre lo que era conveniente hacer.

Desventajas

La inteligencia artificial no es infalible y puede cometer equivocaciones, por eso, se requiere siempre de una persona que supervise el trabajo. Además, la creatividad y la sensibilidad de las personas no puede sustituirse por inteligencia artificial.

Por tanto, la mejor manera de trabajar con los robots es siempre de forma conjunta para sumar capacidades.

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