Un buen salario es importante pero, sin duda y cada vez más, ya no es ni mucho menos todo. En la era de los millennials, el dinero no es suficiente si quieres retener el talento y aumentar la productividad de tu empresa. Las nuevas generaciones de trabajadores necesitan además ser recompensados con otro tipo de retribuciones, el denominado salario emocional. Todas aquellas compensaciones no económicas por las cuales merece la pena permanecer dentro de la compañía. Retribuciones que les ayudan a conciliar la vida familiar y laboral, a crecer personal y laboralmente, a sentirse valorados o en definitiva, a ser más felices.

Por tanto, si quieres que tus trabajadores estén siempre motivados y que tu empresa mejore su posición frente a la competencia, te damos algunas claves que, según los expertos en Recursos Humanos, garantizarán la satisfacción, el compromiso, la productividad y la permanencia de tus empleados.

  • Posibilidad de crecer en la empresa: Saber que, si demuestras tu valía, puedes ir ocupando cada vez puestos más relevantes es una motivación extra, que hace que el trabajador valore la estabilidad que se le ofrece a largo plazo. Además, esto le permite desarrollarse tanto a nivel personal como profesional y que se sienta cada vez más ligado a la empresa. La formación constante dentro de la organización es clave en este sentido, ya que el empleado se sentirá más feliz, más preparado y por tanto también será más productivo.
  • Ayudas a la capacitación y formación que no estén directamente relacionadas con el trabajo diario como idiomas, talleres literarios o de cualquier otro tipo son otro gran incentivo para fidelizar a tus empleados.
  • Horarios flexibles: Sin duda, hay que cumplir las ocho horas, pero tener un horario de entrada y salida flexible ayudará a tus empleados a conciliar, a estar más satisfechos y por tanto, a ser mucho más productivos.
  • Teletrabajo: las nuevas generaciones, acostumbradas a convivir con las nuevas tecnologías y las herramientas informáticas, apuestan por la posibilidad de trabajar desde casa. Esto no sólo aumenta la productividad sino que facilita la conciliación familiar y laboral.
  • Buen ambiente laboral: fomentar el trabajo en equipo, en un entorno en el que todos saben cuál es su lugar, es clave para fidelizar el talento y evitar conflictos entre los empleados. Que todos puedan compartir sus opiniones y sugerencias hará que el empleado se sienta mucho mas valorado. Se trata de desarrollar una cultura de empresa en la que el trabajador se sienta a gusto cada día que va a trabajar.
  • Días libres: dar días libres extra, aunque no estén en el convenio, para celebrar su cumpleaños o el de sus familiares directos o en momentos difíciles como los de una pérdida, un divorcio o una enfermedad, hará que el trabajador se sienta más apoyado y comprometido con la empresa.
  • Guarderías: las empresas con un lugar donde se puedan quedar los niños pequeños mientras sus padres trabajan o incluso para niños más mayores durante la época de vacaciones escolares facilitan la conciliación de la vida familiar y laboral.
  • Beneficios sociales: seguros, planes de jubilación, ayudas a la formación de los hijos, al trasporte o la alimentación son beneficios que el trabajador valora tanto o más que un buen salario.
  • Lugares de desconexión: si la empresa ofrece a sus empleados salas de descanso, de juegos e incluso lugares donde hacer deporte, no solo conseguirá rebajar en gran medida su nivel de estrés sino que también contribuirá a mejorar su salud física y metal y su satisfacción, rendimiento y productividad.
  • Reconocimiento del trabajo bien hecho: algo tan sencillo como dar las gracias, la enhorabuena, decirle a tu empleado que confías en él o que lo ha hecho bien puede ser muchísimo más satisfactorio que cualquier retribución económica. Además, sentirse respaldado y valorado hará que quiera superarse día a día y no decepcionar a quien tanto a confiado en él.

Es indudable que una de los principales alicientes a la hora de aceptar y permanecer en un trabajo es el dinero pero, si quieres retener el talento y garantizar el éxito y el futuro de tu empresa, debes tener claro que la productividad no se basa solo en la cantidad de horas que un empleado está trabajando o en el salario que recibe por ello, sino en la motivación que tenga a la hora de realizar dicho trabajo. Y este plus de ganas y compromiso está directamente ligado a esos pequeños extras que que puede recibir de tu empresa: el salario emocional.

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